Scott Dixon cierra una era de 24 años en Chip Ganassi Racing. Seis títulos de IndyCar y un legado impecable no bastaron para retenerlo. La irrupción de Álex Palou como nuevo referente del equipo empujó al veterano neozelandés a buscar un espacio donde volver a ser el líder indiscutido. Su destino es incierto, pero el movimiento ya remece la parrilla.
El factor técnico: cómo la evolución del monoplaza desplazó al piloto veterano 🏎️
Los datos de telemetría de 2024 mostraron una brecha creciente en adaptación al chasis Dallara DW12 con el paquete aerodinámico actualizado. Dixon, acostumbrado a un estilo de conducción más estable, perdió décimas en curvas de alta velocidad frente a Palou, cuyo setup más agresivo explotaba mejor la nueva geometría de suspensión. La ingeniería de Ganassi priorizó el desarrollo hacia ese perfil, relegando a Dixon a segundas opciones estratégicas en pista.
El plan B de Dixon: de rey destronado a buscar equipo con WiFi decente ☕
Ahora Dixon busca un equipo donde le pasen el café caliente y, de paso, las órdenes de equipo. Se rumorea que ya pidió un contrato que incluya cláusula de no tener que compartir box con un compañero que le gane en clasificación. Si no encuentra equipo, siempre puede abrir una escuela de conducción para pilotos que quieran aprender a ganar títulos antes de que llegue un español a quitárselos.