Bungie ha lanzado un parche final para Destiny 2 que corrige errores menores y aumenta la reputación en varias actividades. Como detalle, han regalado un emblema exclusivo a todos los jugadores que accedan al juego. Este movimiento marca el inicio del modo mantenimiento, donde no habrá nuevas actualizaciones de contenido, aunque podrían corregirse fallos graves. La comunidad se prepara para el adiós definitivo tras un breve repunte de jugadores.
El motor técnico entra en fase de conservación 🛠️
El parche 7.3.6.5 se centra en la estabilidad del servidor y la optimización de memoria en consolas de pasada generación. Se han corregido bugs en la interfaz de usuario y en la generación de enemigos en actividades del Episodio Heresy. La reputación en el Crisol y Gambito se ha ajustado para facilitar la obtención de recompensas finales. Sin embargo, el código base no recibirá nuevas características. Sony no ha mostrado interés en financiar una secuela, dejando al motor en estado de congelación técnica.
El emblema gratis: el último caramelo antes del coma inducido 🍬
Bungie nos regala un emblema como quien da una pegatina de consuelo en la sala de espera del veterinario. Los jugadores vuelven en masa, reclaman su recuerdo digital y se marchan tan rápido como llegaron. Es como una fiesta de despedida donde el anfitrión sirve los mismos canapés de siempre pero ya no hay cocina. Destiny 2 queda congelado en carbono, pero con suficiente misiones y enemigos para que los más fieles sigan dando vueltas como almas en pena.