Los Mossos d'Esquadra han desmantelado dos pisos en Vilanova del Camí que operaban como punto de venta de cocaína, situados a escasos metros de una escuela y un parque infantil. Los vecinos denunciaban la presencia constante de compradores a cualquier hora del día, generando inseguridad y molestias. Durante los registros, los agentes intervinieron cuatro armas de fuego, siete machetes, varias navajas, una espada, 1.850 euros en efectivo y detallados registros de ventas. Tres personas fueron detenidas, devolviendo la tranquilidad a la zona.
Cómo la tecnología de análisis criminal ayuda a localizar estos focos 🧠
La localización de estos puntos de venta no fue casual. Los Mossos emplean sistemas de geolocalización de llamadas y patrones de denuncias vecinales para identificar zonas calientes. Sumado al análisis de datos abiertos sobre movimientos sospechosos, se puede cruzar información con la ubicación de centros sensibles como colegios o parques. Esta metodología permite priorizar operativos donde el riesgo para menores es alto, reduciendo los tiempos de respuesta y aumentando la eficacia de los registros, como ocurrió en este caso.
El pack completo: cocaína, machetes y un parque infantil 🎒
Parece que los detenidos entendieron el concepto de servicio integral: ofrecían dosis de cocaína, un arsenal de machetes para sentirse seguros y, de propina, unas vistas inmejorables al recreo del colegio. Todo ello con un horario de atención al cliente que superaba al de cualquier tienda 24 horas. Lástima que el plan de negocio no incluyera un manual de convivencia vecinal, porque los vecinos, lejos de agradecer el servicio, llamaron a la policía.