Publicado el 01/07/2026 | Autor: 3dpoder

Desarticulado un punto de venta de droga junto a un colegio en Vilanova del Camí

Los Mossos d'Esquadra han desmantelado dos pisos en Vilanova del Camí que operaban como punto de venta de cocaína, situados a escasos metros de una escuela y un parque infantil. Los vecinos denunciaban la presencia constante de compradores a cualquier hora del día, generando inseguridad y molestias. Durante los registros, los agentes intervinieron cuatro armas de fuego, siete machetes, varias navajas, una espada, 1.850 euros en efectivo y detallados registros de ventas. Tres personas fueron detenidas, devolviendo la tranquilidad a la zona.

Exterior nocturno de un edificio residencial junto a un colegio, agentes de Mossos d’Esquadra registrando un piso, mostrando sobre una mesa bolsas de cocaína, fajo de billetes de 50 euros, una pistola negra, un machete de acero y una libreta con anotaciones manuscritas de ventas, durante la intervención policial, estilo cinematográfico fotorrealista, iluminación tenue con focos tácticos, sombras marcadas, textura de pared desconchada, atmósfera de tensión controlada, plano contrapicado desde el umbral, detalle técnico de las armas y el dinero, escena de acción estática pero narrativa

Cómo la tecnología de análisis criminal ayuda a localizar estos focos 🧠

La localización de estos puntos de venta no fue casual. Los Mossos emplean sistemas de geolocalización de llamadas y patrones de denuncias vecinales para identificar zonas calientes. Sumado al análisis de datos abiertos sobre movimientos sospechosos, se puede cruzar información con la ubicación de centros sensibles como colegios o parques. Esta metodología permite priorizar operativos donde el riesgo para menores es alto, reduciendo los tiempos de respuesta y aumentando la eficacia de los registros, como ocurrió en este caso.

El pack completo: cocaína, machetes y un parque infantil 🎒

Parece que los detenidos entendieron el concepto de servicio integral: ofrecían dosis de cocaína, un arsenal de machetes para sentirse seguros y, de propina, unas vistas inmejorables al recreo del colegio. Todo ello con un horario de atención al cliente que superaba al de cualquier tienda 24 horas. Lástima que el plan de negocio no incluyera un manual de convivencia vecinal, porque los vecinos, lejos de agradecer el servicio, llamaron a la policía.