Tres fabricantes de memorias, Samsung, SK hynix y Micron, controlan el 90% del mercado global. Han sido demandados por coordinar reducciones de producción que elevaron los precios un 700% en cuatro años. Esto encareció computadoras y teléfonos para la ciudadanía. El caso es complejo porque la ley permite que empresas actúen igual sin conspirar, pero si se prueba el acuerdo, los precios de la tecnología podrían bajar.
El control técnico del mercado de memorias DRAM y NAND 🖥️
Las memorias DRAM y NAND son componentes clave en dispositivos como smartphones y servidores. La reducción coordinada de producción afecta la oferta global, elevando costos para fabricantes de hardware. Samsung, SK hynix y Micron invierten en procesos de litografía avanzada, pero la demanda estable permite ajustar la fabricación. Sin una conspiración probada, es difícil diferenciar entre una estrategia de negocio legal y un acuerdo ilícito. La demanda busca evidencias de comunicaciones directas entre ejecutivos.
El cartel de la memoria: precios que suben como el IPC 💸
Parece que los fabricantes de memorias descubrieron la fórmula mágica: reducir producción y esperar que la gente pague más por su teléfono. Mientras tanto, los consumidores se preguntan si su próximo PC vendrá con una hipoteca incluida. Quizás la próxima vez que suban los precios, nos inviten a un café para consolarnos. Ironías aparte, si la demanda prospera, podríamos ver tecnología más accesible. O no, porque siempre hay otra excusa.