Simon Tutte, aficionado a Ferrari desde Grimsby, transformó su scooter de movilidad en una réplica del SF-26 de F1. Tras una lesión de espalda que le impide caminar largas distancias, invirtió 1300 libras en un vehículo que incluye humo de frenos y alerón activo. Su creación ya llama la atención en eventos como el Gran Premio de Silverstone, demostrando que la pasión por el automovilismo no entiende de barreras físicas.
Ingeniería casera con humo y alerón móvil 🏎️
Tutte no se limitó a pegar pegatinas. Incorporó un sistema de humo de frenos que imita el efecto de los discos calientes de F1 y un alerón activo que se despliega al acelerar. Todo montado sobre el chasis de una scooter de movilidad estándar, con baterías de litio y un motor eléctrico que apenas supera los 8 km/h. El proyecto requirió cortar y soldar piezas de plástico y fibra de vidrio, además de instalar LEDs simulando las luces traseras del monoplaza. El resultado es un vehículo que, pese a su velocidad modesta, no pasa desapercibido.
El DRS que no engaña ni a un jubilado 😂
El alerón activo se abre, pero no esperes adelantamientos a 300 km/h. A 8 km/h, el DRS de Tutte sirve más para espantar palomas que para ganar posiciones en la recta de Silverstone. Y el humo de frenos, aunque vistoso, deja una nube que más parece una barbacoa mal apagada. Pero oye, si alguien se queja de que su scooter no tiene estilo, aquí tiene la respuesta: un F1 que no necesita gasolina, solo ganas de llamar la atención y un taller con paciencia.