En Dagupan, Filipinas, un tiroteo escolar con tres estudiantes fallecidos ha llevado al cierre de todas las tiendas Pisonet, esos locales de alquiler de computadoras por horas. Las autoridades señalan a los videojuegos violentos como causa del incidente. La medida busca proteger a los jóvenes, pero también deja sin acceso a tecnología a familias que dependen de estos equipos baratos para estudiar o jugar.
Tecnología low-cost: el drama de la brecha digital en Filipinas 🖥️
Las Pisonet son un recurso clave en un país donde tener PC en casa no es común. Funcionan con monedas, ofrecen juegos online y acceso a internet por tarifas mínimas. Cerrarlas elimina un punto de entrada digital para muchos niños. La decisión no aborda el problema de raíz: la falta de alternativas educativas y de supervisión parental. Sin estos locales, la brecha tecnológica se amplía y el estudio a distancia se vuelve casi imposible para los más pobres.
Prohibir Pisonet: la cura que mata al paciente (y al gamer) 🎮
Así que, para evitar más balas, se prohíben las máquinas. Lógica impecable: si un conductor choca, se cierran las gasolineras. Ahora los jóvenes, sin Pisonet, tendrán que buscar ocio en la calle, donde seguro no hay violencia. Las autoridades han dado un golpe maestro: salvaron al mundo de los píxeles violentos mientras los problemas reales quedan en segundo plano. Misión cumplida, Dagupan. 😤