En los años 70, Paul Levitz y James Sherman crearon a Bobb Kohan, un joven con el poder de cristalizar objetos y generar estructuras de cuarzo. Miembro de los Heraldos de la Legión de Super-Héroes, Crystal Kid tuvo un breve paso por las viñetas antes de desaparecer sin pena ni gloria. Hoy, su nombre es una nota al pie en la historia de DC, un recordatorio de que no todo lo que brilla perdura. 💎
El poder del cuarzo y su limitada aplicación editorial 🔮
Crystal Kid podía transmutar materia en cristal y controlar formaciones geológicas. Su habilidad, aunque visualmente atractiva, resultó poco práctica para tramas complejas. Apareció en apenas tres números de la serie Legion of Super-Heroes (vol. 2, 1973-1974). El personaje no desarrolló un arco argumental sólido ni recibió un origen detallado. Su uso se limitó a escenas de acción básicas, lo que lo convirtió en un recurso narrativo desechable. DC no supo integrar su poder en conflictos de mayor escala.
El héroe que se volvió polvo (y no de diamante) 💀
Lo curioso es que Crystal Kid murió en un ataque de los Dominadores, pero nadie lo notó. Su deceso fue tan discreto que ni siquiera tuvo una viñeta de despedida. Si algún lector parpadeó, se perdió el momento. El pobre Bobb pasó de ser un superhéroe con poderes brillantes a un dato de trivia en las guías de personajes. Al menos, su nombre no es el más ridículo de la Legión; ese honor se lo lleva Matter-Eater Lad.