El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a una pizzería de Salou por no prevenir el golpe de calor que sufrió un auxiliar de cocina en 2015, dejándole con incapacidad permanente y un 80% de discapacidad. La empresa carecía de medidores de temperatura y formación en riesgos laborales. Para la ciudadanía esto significa que los empleadores deben proteger a sus trabajadores del calor extremo, especialmente en hostelería.
Medidores y sensores: tecnología para evitar riesgos laborales 🌡️
La ausencia de medidores de temperatura fue clave en la condena. Existen soluciones técnicas como sensores IoT que monitorizan en tiempo real la temperatura y humedad en cocinas industriales. Estos dispositivos, conectados a sistemas de alerta, pueden avisar cuando se superan los umbrales de seguridad. También se recomienda instalar termómetros de globo para medir la temperatura radiante y usar dataloggers para registrar datos. La prevención no es cara; la negligencia sí.
El horno de la pizzería: el enemigo silencioso que no avisa 🔥
En la cocina de la pizzería, el horno a 300 grados era el jefe más exigente. Pero el dueño no puso ni un termómetro ambiente ni un ventilador. El auxiliar cayó como una pizza mal horneada: sin punto de cocción y con daños irreversibles. Ahora, la empresa se ha llevado un marrón judicial que ni el queso más fundido puede arreglar. Por cierto, la próxima vez que pidas una pizza extraída, recuerda: el calor no solo quema la masa.