Un camión autónomo de transporte de roca perdió su trayectoria y colisionó tras un impacto en el bacheado del terreno. El incidente se originó por la descalibración de su unidad IMU, afectando la navegación precisa. Para analizar el suceso, se empleó un pipeline 3D con RealityCapture para la reconstrucción del entorno y Carla Simulator para recrear las condiciones de fallo.
Pipeline 3D: reconstrucción y simulación del fallo 🚧
RealityCapture procesó imágenes del área para generar un modelo 3D del terreno, destacando las irregularidades del bacheado. Este modelo se integró en Carla Simulator, donde se reprodujo la ruta del camión con la IMU descalibrada. Los datos mostraron que, tras el impacto, la unidad IMU registró aceleraciones espurias, provocando desviaciones angulares que el sistema de control no corrigió a tiempo. La simulación validó que la pérdida de trayectoria fue directa por la descalibración.
El bache que tumbó al camión: culpa de la IMU 🛻
El camión autónomo, diseñado para sortear rocas, terminó siendo víctima de un bache que parecía una piscina infantil. La IMU, ese sensor que debería saber dónde está el suelo, se descalibró como un GPS de los 90s. Ahora el vehículo está en el taller, y los ingenieros debaten si instalarle amortiguadores o un cartel que diga: Cuidado: baches recalibran sensores. La moraleja: ni los autónomos se salvan de los hoyos.