El reciente colapso de un pórtico de peaje en una autopista española ha puesto sobre la mesa un problema silencioso: la fatiga por corrosión inducida por sales de deshielo. La fractura en la base de una columna metálica, aparentemente sólida, demuestra cómo el mantenimiento rutinario puede fallar cuando el enemigo es invisible a simple vista.
Pipeline 3D: de la nube de puntos al análisis forense 🛠️
Para documentar el siniestro se utilizó un flujo de trabajo con FARO Scene y Autodesk ReCap. El escáner láser capturó la geometría completa del pórtico y la zona de fractura. En Scene se registraron y limpiaron las nubes de puntos, mientras que ReCap permitió alinear los datos con planos originales. El resultado: un modelo 3D preciso que revela la sección reducida del acero y la propagación de grietas por corrosión bajo tensión cíclica.
La sal, ese condimento que no pedimos en las autopistas 🧂
Resulta que la sal de deshielo no solo derrite la nieve, también derrite los pilares de nuestras infraestructuras. El pórtico, diseñado para aguantar vientos y tráfico, no contaba con que su peor enemigo llegaría en forma de cristales blancos. Quizá el próximo proyecto incluya un cartel de advertencia: Prohibido echar sal a las columnas, que son de acero, no de palomitas.