Una pasarela peatonal de madera aserrada colapsó sin previo aviso, dejando al descubierto una falla silenciosa. La rotura por cortante en los apoyos fue la causa directa, originada por pudrición fúngica que avanzó oculta bajo las pletinas metálicas. El caso evidencia cómo la inspección visual no basta para detectar daños internos en estructuras de madera.
Pipeline 3D: De la nube de puntos al análisis estructural 🛠️
El flujo de trabajo combinó escaneo con FARO Scene para capturar la geometría real de la pasarela y los restos del colapso. La nube de puntos sirvió como base para modelar la estructura en SAP2000, donde se simularon las condiciones de carga y se identificó la concentración de tensiones cortantes en los apoyos. El modelo confirmó que la sección efectiva de madera se había reducido por la pudrición, superando la resistencia del material.
Lo que la pletina escondía: un festín fúngico sin invitación 🍄
Los hongos, esos arquitectos silenciosos de la destrucción, encontraron en la interfaz madera-acero un buffet libre. Mientras la pletina aparentaba sujetar la estructura, en realidad funcionaba como un toldo que mantenía la humedad perfecta para el banquete. La madera se fue convirtiendo en abono sin que nadie notara nada, hasta que la gravedad dijo basta y la pasarela decidió tomarse unas vacaciones forzadas.