En Reino Unido, tener un coche de empresa es un beneficio laboral que muchos valoran, pero viene con una contrapartida fiscal: el impuesto Benefit-in-Kind (BiK). Este tributo depende del valor del vehículo, sus emisiones de CO2 y el salario del trabajador. La ciudadanía debe saber que optar por un coche más barato y ecológico reduce la factura fiscal de forma notable.
Cómo calcular el BiK y elegir el vehículo más eficiente 🚗
El cálculo del BiK se basa en el porcentaje impositivo que asigna HMRC según las emisiones de CO2. Por ejemplo, un coche de 30.000 euros con emisiones de 120 g/km tiene un tipo del 28%, generando un valor imponible de 8.400 euros. Si el trabajador paga un 40% de IRPF, su factura anual es de 3.360 euros. Reducir las emisiones a 50 g/km baja el tipo al 8% y el impuesto a 960 euros. Revisar la tabla oficial de HMRC es clave para elegir un modelo eficiente.
El dilema del ejecutivo: ¿híbrido o pagar el doble de impuestos? 💼
Claro, siempre puedes elegir un SUV con emisiones de 200 g/km y pagar un 37% de BiK. Tu jefe te felicitará por tu estilo, pero tu nómina llorará cada mes. Esa diferencia de 2.400 euros anuales podría servir para unas vacaciones o para financiar la adicción al café de la oficina. Al final, el coche ecológico no solo salva el planeta, también tu cuenta corriente.