Un grupo de científicos ha propuesto una técnica de geoingeniería para reducir la intensidad de El Niño. La idea consiste en inyectar aerosoles sobre el océano Pacífico para hacer las nubes más brillantes y reflejar más luz solar. Según simulaciones, esto disminuiría tormentas, sequías y olas de calor. Para la ciudadanía, esto significaría menos desastres que dañan cosechas, destruyen viviendas y encarecen los alimentos.
Cómo planean nublar el Pacífico para frenar el clima extremo 🌤️
La técnica se basa en la inyección de aerosoles marinos para aumentar la reflectividad de las nubes estratocúmulos, un proceso conocido como brillamiento de nubes marinas. Los modelos climáticos indican que al enfriar una zona específica del Pacífico tropical se puede alterar la circulación atmosférica que alimenta El Niño. Los resultados sugieren una reducción en la frecuencia de eventos extremos asociados al fenómeno, como lluvias torrenciales en la costa oeste de Sudamérica y sequías en Australia e Indonesia.
El plan B: pintar el cielo de blanco para que no nos fría el sol ☀️
Así que la solución para que no nos asemos con El Niño es básicamente ponerle bloqueador solar al océano. Porque claro, si el planeta se calienta, la respuesta lógica es gastar dinero en aviones y aerosoles para que las nubes parezcan nubes de dibujos animados. Ojalá nadie se queje cuando el cielo se vea raro o cuando el próximo huracán se desvíe porque le dimos brillo al Pacífico. Todo sea por no subir el aire acondicionado.