Un estudiante argentino ha desarrollado Ironplac, un cemento con propiedades magnéticas que se aplica como revoque en paredes. La idea es simple: una vez seco, permite colgar cuadros, estantes o accesorios sin necesidad de taladrar, evitando polvo, escombros y agujeros permanentes. El producto está en fase de pruebas y su creador busca socios para la producción a gran escala.
Cómo funciona y qué implica su desarrollo técnico 🧲
Ironplac integra partículas magnéticas en la mezcla de cemento tradicional. Tras aplicarlo como revoque y dejar que fragüe, la superficie adquiere la capacidad de sostener objetos mediante imanes convencionales. El desafío técnico radica en equilibrar la adherencia del revoque con la potencia magnética suficiente para soportar peso, sin que el material pierda resistencia o se vuelva quebradizo. Actualmente se realizan pruebas de carga y durabilidad para validar su uso doméstico.
El fin de las discusiones domésticas por el cuadro torcido 🖼️
Si Ironplac funciona como promete, se acabaron las peleas de pareja por el famoso clavo un poco más a la izquierda o el no, mejor más arriba. También desaparecerá el ritual de cubrir agujeros con masilla antes de mudarse. Claro, habrá que ver si el cemento magnético no termina atrayendo también las llaves, los clips y el control remoto cada vez que pasamos cerca de la pared.