En el vasto ecosistema de DC Cómics, algunos héroes quedan sepultados bajo décadas de crossovers y reinicios. Uno de esos casos es Alix Harrower, alias Bulleteer, una creación de Grant Morrison y Yanick Paquette para la serie Seven Soldiers. Su origen combina ciencia ficción, drama doméstico y una transformación forzada que la convierte en un ser de piel metálica y resistencia extrema. A pesar de su potencial narrativo, apenas ha tenido apariciones desde su debut en 2005.
Cómo funciona una bala humana: el diseño técnico de Bulleteer 🚀
La historia técnica de Bulleteer arranca cuando su marido, un científico obsesionado con crear supersoldados, le inyecta un compuesto experimental. La reacción transforma su epidermis en una aleación orgánica que le otorga durabilidad sobrehumana y la capacidad de proyectarse a gran velocidad, similar a un proyectil. Sin embargo, el proceso es irreversible y la deja atrapada en un cuerpo metálico. Morrison explora aquí el concepto del cuerpo como armadura, pero también como prisión. El diseño de Paquette acentúa esa paradoja: una figura femenina esculpida en acero, pero con gestos humanos y vulnerables.
El drama de ser más dura que tu matrimonio 💔
Lo más triste de Bulleteer no es su piel de metal, sino que su marido la usó como conejillo de indias sin preguntarle. Vamos, que ya es malo que te dejen por otra persona, pero que te conviertan en un proyectil humano por motivos laborales es otro nivel. Al menos, si alguien la vuelve a invitar a cenar, no tendrá que preocuparse por si el filete está muy hecho. Ella ya es directamente un filete blindado. Eso sí, para el próximo reinicio del multiverso, que le den un respiro.