BMW ha vuelto a dar la campanada al presentar su nuevo M3 eléctrico, un deportivo de 1.000 caballos de potencia que posa junto al clásico M3 E30. La firma alemana planea dos versiones: una con cuatro motores eléctricos y la otra con un motor de combustión de 600 CV. Para el ciudadano de a pie, esto confirma que los deportivos electrificados ganan potencia y acceso, aunque el precio seguirá siendo una barrera considerable.
Cuatro motores y una herencia de combustión 🚗
La versión eléctrica del M3 emplea cuatro motores independientes que entregan 1.000 CV, una cifra que supera a la mayoría de los superdeportivos actuales. La tracción integral y el control vectorial de par permiten una gestión precisa de la potencia. Mientras tanto, la variante de combustión mantiene un seis cilindros con 600 CV, apelando a los puristas que no quieren renunciar al rugido del motor. BMW combina así dos filosofías en una misma plataforma, buscando satisfacer a un público dividido entre la nostalgia y la innovación.
El E30 llora de alegría (o de envidia) 😅
Ver al M3 eléctrico posando al lado del E30 es como poner a un culturista junto a un atleta olímpico de los 80. El nuevo modelo pesa lo suyo, pero con 1.000 CV bajo el pie, seguro que acelera más rápido de lo que su cargador tarda en llenar la batería. Lo curioso es que, mientras el E30 se conformaba con 200 CV y un chasis ligero, el moderno necesita cuatro motores y un software para no salirse en cada curva. Progreso, dicen.