El BMW iX3 ha pasado por el exigente escrutinio de Euro NCAP 3D y ha salido victorioso. Con un 87% en protección de adultos y un 89% en infantil, el SUV eléctrico demuestra que la base del modelo térmico no es un lastre, sino un punto de partida sólido. La clave ha estado en reforzar el túnel central, una zona crítica que cambia al eliminar el motor de combustión.
Refuerzos selectivos en el túnel central para mantener la rigidez 🛡️
El mayor desafío del iX3 era adaptar una plataforma pensada para motor delantero y transmisión trasera a un sistema eléctrico con batería bajo el piso. Los ingenieros de BMW actuaron con precisión: añadieron refuerzos locales en el túnel central para compensar la ausencia del bloque térmico y mantener la integridad estructural. El resultado es una celda de seguridad que no solo iguala, sino que supera en algunos puntos al X3 de combustión, especialmente en impactos laterales donde la batería queda protegida.
El túnel central: de paso de cardán a escudo antichoque 🔩
Resulta curioso que el espacio que antes alojaba un cardán y un escape ahora sea la estrella de la protección pasiva. Mientras otros fabricantes se devanan los sesos con plataformas específicas, BMW ha cogido el túnel del X3, lo ha rellenado de acero y ha dicho: aquí tienes tu coche eléctrico seguro. Los ingenieros debieron pasar un rato divertido decidiendo qué hacer con ese hueco vacío, y al final optaron por lo más sensato: convertirlo en un fortín. Menos mal que no se les ocurrió poner un maletero extra ahí.