Blender Studio, conocido por sus cortos de código abierto, se lanza a su primer largometraje animado: Overgrown. El proyecto compartirá todo el proceso y las herramientas de forma gratuita, permitiendo que jóvenes creadores aprendan a hacer películas sin pagar software costoso. Para que esto sea posible, necesitan reunir 7.000 suscriptores en su plataforma. Una iniciativa que busca democratizar el cine animado, beneficiando tanto a artistas como a espectadores.
Código abierto y recursos compartidos para el cine independiente 🎬
Overgrown se desarrollará íntegramente con Blender, un software libre. El estudio planea publicar tutoriales, archivos de proyecto y los pipelines de producción en tiempo real. Esto permite a cualquier persona, desde un estudiante hasta un aficionado, replicar el flujo de trabajo de un estudio profesional. El objetivo es reducir la barrera económica que impide a muchos talentos acceder a herramientas como Maya o Houdini. Sin suscripciones mensuales ni licencias caras, el único límite es la imaginación y el hardware disponible.
El drama de pedir 7.000 amigos para hacer una peli 🍕
Así que, para hacer Overgrown, Blender Studio necesita 7.000 personas que digan: sí, quiero ver esto. Es como pedirle a todo tu barrio que te preste el proyector y la pantalla, pero en internet. Si no lo consiguen, el proyecto se queda en pausa. Mientras tanto, en su casa, un creador con una GPU modesta ya está modelando un personaje, esperando que la comunidad cumpla el objetivo. La moraleja: hasta el software libre necesita que alguien pague la pizza.