El equipo de Cloud Chamber ya calienta motores con el nuevo Bioshock. Aunque el hermetismo es total, los rumores apuntan a que el juego se construye sobre Unreal Engine 5, con un enfoque arquitectónico estilizado. La promesa es un mundo distópico donde el Ray Tracing integral simulará superficies congeladas o gigantescos reflejos urbanos, dándole una capa de realismo frío a la locura.
ZBrush, 3ds Max y un motor de deformación a medida 🛠️
El pipeline artístico combina herramientas clásicas con tecnología propia. ZBrush se usa para esculpir los detalles orgánicos de las criaturas y los rostros deformados por el splicer. 3ds Max maneja la geometría dura de los escenarios, mientras que un set de herramientas personalizadas de deformación de materiales permite que el hielo se agriete de forma dinámica o que el metal se oxide en tiempo real. No es magia, es trabajo de pipeline.
Tan realista que hasta el fontanero querrá cobrar horas extra 💧
Con ese Ray Tracing integral, los charcos de agua sucia y los reflejos de neón van a lucir tan nítidos que podrías confundir Rapture con un centro comercial en hora punta. Lo malo es que, si el rendimiento es el mismo que en otros títulos de UE5, igual necesitas una central nuclear para moverlo. O una linterna de aceite, que al fin y al cabo es más acorde con la temática.