La Semana Taurina de Bilbao ha sido presentada con una oferta de cinco corridas de toros y una de rejoneo, una menos que en ediciones anteriores. La empresa gestora ha aplicado una subida del 10% en los precios respecto a 2025, una decisión que, sumada a la ausencia de actos promocionales, ha generado descontento entre los aficionados. La organización defiende la calidad de los carteles como aval de la feria.
La gestión de aforos y precios dinámicos lastra la accesibilidad 🐂
Desde un punto de vista técnico, la reducción de festejos y el incremento tarifario responden a una estrategia de optimización de ingresos por evento. Sin embargo, la falta de herramientas de promoción digital y la rigidez en la política de precios dinámicos limitan la captación de nuevo público. Mientras otras plazas aplican descuentos por compra anticipada o abonos flexibles, Bilbao mantiene un modelo estático que penaliza al aficionado local y no incentiva la venta de entradas.
Menos toros, más caros y con la misma excusa de siempre 💸
La empresa dice que los carteles son de calidad, y seguro que lo son, pero con un 10% más de precio y un festejo menos, el aficionado se pregunta si la calidad también incluye un descuento por fidelidad. Todo apunta a que la estrategia es simple: cobrar más por menos y esperar que el público aplauda. Quizá el próximo año anuncien media corrida y la llamen edición premium.