El cantante puertorriqueño Bad Bunny ofreció un concierto en Marsella, Francia, donde celebró su cultura con banderas, ritmos y referencias a la isla. Para la comunidad latina en Europa, el evento fue un recordatorio de sus raíces. La presentación conectó a los asistentes con la identidad boricua y fomentó el interés turístico hacia Puerto Rico.
El backstage tecnológico de un show global 🎛️
Detrás del espectáculo hubo un despliegue técnico notable. Se usaron sistemas de sonido L-Acoustics K2 para cubrir el recinto, pantallas LED de alto brillo con resolución 4K y un sistema de tracking por láser para sincronizar luces con los movimientos del artista. La red de datos manejó más de 200 canales de audio inalámbrico sin latencia, permitiendo que cada coreografía y cambio de escenario ocurriera en tiempo real.
El efecto secundario de exportar la isla 😅
Lo curioso es que, mientras Bad Bunny sudaba la camiseta en Marsella, en Puerto Rico algunos vecinos se quejaban de que el ruido del reguetón llegaba hasta la cocina. Total, que para conectar culturas primero hay que pedir perdón por el volumen. Pero oye, si el precio de la unión latina es que los franceses aprendan a decir Wepa, que se junte el mundo entero.