Amazon Web Services ha aplicado una subida del 20% a sus GPU para inteligencia artificial en julio de 2026, acumulando un 35% en seis meses. El motivo es la escasez de chips de memoria y el alza de la electricidad, que disparan los costes de los servidores. Para los usuarios, esto puede significar servicios online más caros o lentos, marcando el fin de los precios bajos en la nube.
Chips de memoria y electricidad: la tormenta perfecta ⚡
La escasez global de chips HBM, esenciales para las GPU de IA, ha reducido la oferta mientras la demanda crece. A esto se suma el incremento del coste eléctrico en los centros de datos, que representa hasta un 40% del gasto operativo. AWS traslada estos aumentos a sus tarifas, afectando a startups y desarrolladores que dependen de la nube para entrenar modelos. La falta de alternativas inmediatas consolida un mercado con precios al alza.
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Si piensas que esto solo afecta a grandes empresas, recuerda que cada recomendación de series o cada filtro de fotos usa GPU en la nube. Así que, mientras AWS ajusta precios, tu plan de Netflix podría subir o tus selfies tardar más en procesarse. La próxima vez que tu app favorita se vuelva lenta, no culpes a tu WiFi: agradece a la escasez de chips y al recibo de la luz de Jeff Bezos.