Rebellion Development vuelve a la carga con Atomfall, un título que nos transporta a una Inglaterra rural de los años 50 devastada por un desastre nuclear. Olvídate de los cielos azules; aquí la iluminación crea una atmósfera fría y deprimente, con búnkeres oxidados y tecnología retro-futurista que parece sacada de un catálogo de los sesenta pasado por la trituradora.
El motor Asura y el arte de oxidar correctamente ☢️
El juego utiliza el motor propietario Asura Engine, que permite un renderizado detallado de los entornos rurales y los interiores de los búnkeres nucleares. Para lograr ese aspecto tan grasiento y realista, el equipo ha empleado 3ds Max, Adobe Substance Painter y herramientas de fotogrametría británica. Esto último suena muy técnico, pero básicamente significa que han escaneado piedras, setos y tazas de té rotas para que todo parezca auténticamente deprimente.
Fotogrametría británica o cómo escanear la miseria con precisión 🫖
Porque claro, mientras otros estudios escanean ruinas romanas o paisajes exóticos, Rebellion se ha ido a fotografiar los setos muertos y las cabinas telefónicas oxidadas de la campiña inglesa. El resultado es un mundo que te hace sentir nostalgia por algo que no viviste: un apocalipsis con olor a carbón y a esperanza perdida en el fondo de una tetera. Menos mal que al menos el motor aguanta el tipo.