Publicado el 02/07/2026 | Autor: 3dpoder

Apagón nocturno en Collblanc deja a 11.000 abonados a oscuras

Una avería en un cable cercano a la subestación de Collblanc, en L´Hospitalet, provocó un corte de luz que afectó a más de 11.000 abonados en Barcelona, L´Hospitalet, Esplugues y Cornellà. El incidente comenzó el lunes a las 22:00 horas, dejando sin suministro a hogares y servicios básicos durante varias horas. Endesa desplegó equipos de reparación durante la madrugada, logrando restablecer el servicio de forma gradual hasta su normalización completa a las 4:55 horas.

nighttime urban blackout scene, residential street in Collblanc district, L Hospitalet, rows of dark buildings and streetlights completely off, a single Endesa repair van with flashing orange lights parked near an open electrical manhole, two technicians in high-visibility suits working under portable floodlights, one inspecting a damaged underground cable with a thermal camera, the other using a tablet to check grid status, sparks visible from a frayed cable connection, silhouettes of apartment blocks against a starry sky, cinematic photorealistic style, dramatic contrast between darkness and emergency lights, technical engineering visualization, industrial atmosphere

La fragilidad de la red eléctrica urbana ante fallos puntuales ⚡

El corte evidenció la dependencia de la infraestructura eléctrica de un solo punto crítico. La subestación de Collblanc canaliza gran parte del suministro del área metropolitana sur, y la rotura de un cable de media tensión generó un efecto dominó. Los técnicos de Endesa aislaron el tramo dañado y derivaron la carga por rutas alternativas, un proceso que requiere coordinación con el centro de control para evitar sobrecargas. La reparación física del cable, en zanja y con empalmes especializados, se completó en menos de siete horas.

El cable que nos recordó que sin luz no hay Netflix 🕯️

Once mil abonados redescubrieron el lunes el placer de leer a la luz de una vela o, más bien, de maldecir la pantalla negra del móvil sin batería. Mientras Endesa sudaba en la zanja, muchos vecinos improvisaron cenas frías y comprobaron que el vecino del cuarto sí tiene un generador, pero no piensa compartirlo. A las cinco de la mañana, la luz volvió y con ella el ronroneo del router. La tecnología es una maravilla, hasta que un cable se toma un descanso.