Slowpoke, el embajador turístico de Kagawa que juega con palabras 🍜
En un ejemplo de marketing regional con ingenio, Slowpoke (Yadon en japonés) tiene un cargo oficial desde 2018: embajador turístico de la prefectura de Kagawa. La conexión es fonética: Yadon suena similar a udon, los famosos fideos de trigo originarios de esa zona. Este juego de palabras se ha explotado en campañas que colocan la imagen del Pokémon en alcantarillas, taxis y souvenirs, con el objetivo de revitalizar el turismo local de una forma identificable y memorizable.
El diseño de personajes como motor de engagement territorial 🗺️
Este caso estudia la aplicación de un personaje con reconocimiento global como interfaz para un destino específico. La estrategia técnica reside en el place branding, utilizando el equity de la marca Pokémon para transferir atributos de simpatía y nostalgia a la prefectura. El proceso implica acuerdos de licencia, diseño de assets adaptados al contexto local (como las tapas de alcantarilla artísticas) y una narrativa coherente que vincula el lore del Pokémon –su naturaleza tranquila– con la experiencia de un viaje relajado a Kagawa. Es un uso de propiedad intelectual para generar identidad y recordación.
Slowpoke consigue trabajo fijo antes que muchos desarrolladores 😏
Mientras algunos debaten sobre la estabilidad laboral en el sector, Slowpoke demostró que con un buen juego de palabras y una sonrisa permanente se puede alcanzar la plaza fija. Su currículum, con habilidades como usar Psicoquinesis y moverse lentamente, fue suficiente para ser contratado como funcionario turístico. No tuvo que pasar por pruebas técnicas, solo por la aprobación de un comité que vio más potencial en su nombre que en su velocidad de procesamiento. Un ejemplo para los que piensan que la especialización técnica es lo único que cuenta.