Sanremo 2026: Conti al mando con serenidad y cláusulas de responsabilidad 🎤
Tras el paréntesis olímpico, el foco italiano vuelve a Sanremo. Carlo Conti dirige la edición 2026, dedicada a Pippo Baudo, con un discurso centrado en la música. El director ha sorteado polémicas iniciales y desmentido rumores políticos. La RAI, para evitar incidentes, ha implementado cláusulas que responsabilizan a los artistas por sus actos en el escenario.
El desarrollo de un protocolo de contención de riesgos televisivos ⚖️
La novedad técnica de esta edición no es un sistema de sonido o iluminación, sino un marco contractual. Las cláusulas introducidas por la RAI actúan como un protocolo de gestión de crisis en tiempo real. Su función es delimitar el espacio de expresión artística, transfiriendo la responsabilidad legal y económica de declaraciones o gestos imprevistos a los artistas y sus discográficas, protegiendo así la inversión publicitaria.
El micrófono ahora viene con un contrato de adhesión 📝
La tradición sanremesa de los discursos improvisados desde el escenario tiene los días contados. Ahora, antes de cantar una nota, los artistas firman un documento que probablemente equipare un comentario fuera de guion con una penalización económica. Podríamos ver a los cantantes consultando a sus abogados entre una canción y otra, midiendo cada palabra con el mismo cuidado con que afinan su voz. Sanremo se convierte así en un evento donde la letra más arriesgada no está en las canciones, sino en el anexo B del contrato.