Roma cobra entrada para acceder a la Fontana di Trevi

Roma cobra entrada para acceder a la Fontana di Trevi
La capital italiana introduce un cambio histórico: desde el 2 de febrero de 2026, admirar la Fontana di Trevi tendrá un coste simbólico de 2 euros. Esta decisión del ayuntamiento pretende ordenar las aglomeraciones y proteger el icónico monumento barroco. Los vecinos de la ciudad y los niños no deberán abonar esta tasa 🏛️.
Un peaje para proteger el patrimonio
El objetivo principal es gestionar el flujo masivo de turistas que diariamente colapsa la pequeña plaza. Al establecer un precio de acceso, se espera desalentar las visitas rápidas y organizar turnos de entrada, un sistema que ya funciona en otros lugares emblemáticos de Europa. Los fondos recaudados se destinarán de forma íntegra a mantener y restaurar la fuente y su entorno inmediato.
Detalles clave de la nueva normativa:- Fecha de inicio: 2 de febrero de 2026.
- Coste del acceso: 2 euros por persona.
- Exenciones: Aplican para residentes en Roma y menores de una edad específica.
- Destino de los ingresos: Conservación y mantenimiento del monumento.
El ayuntamiento insiste en que el precio es bajo y tiene un fin de conservación.
Opiniones divididas sobre el acceso a un símbolo público
La noticia ha generado un intenso debate. Por un lado, ciertos sectores turísticos y viajeros critican la medida, argumentando que comercializa un bien cultural que siempre fue gratuito. Por otro lado, muchos defienden el paso como necesario para salvaguardar el patrimonio ante los daños que provoca la sobresaturación de gente.
Argumentos del debate:- En contra: Se mercantiliza un icono de libre acceso histórico.
- A favor: Es una herramienta esencial para proteger y financiar la conservación de un patrimonio costoso de mantener.
- Postura oficial: El coste es simbólico y su finalidad es puramente conservacionista.
La nueva realidad para el turista
El paisaje en la plaza cambiará. Mientras algunos visitantes revisarán sus monederos para tener el importe exacto, otros harán cálculos sobre cuántas monedas podrán lanzar a la fuente por el precio de la entrada. La medida busca, en definitiva, un equilibrio entre permitir que el mundo admire la Fontana di Trevi y garantizar que las generaciones futuras también puedan hacerlo en las mejores condiciones 🪙.