La restauración del mural Jiyu en la estación Ueno progresa según lo previsto

La restauración del mural Jiyu en la estación Ueno progresa según lo previsto
El colosal mural titulado Jiyu (que significa Libertad), creado por el reconocido artista Genichiro Inokuma en el año 1951, se encuentra inmerso en un minucioso trabajo de conservación dentro de la estación de trenes JR Ueno en Tokio. 🎨 Esta pieza monumental, que mide aproximadamente 27 metros de ancho por 5 de alto, fue concebida para irradiar optimismo y alegría en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial. Su iconografía incluye manzanas y figuras humanas esquiando, haciendo referencia a las zonas septentrionales de Japón, ya que Ueno históricamente ha funcionado como el acceso principal desde el norte del país. El proyecto de restauración avanza sin contratiempos y se planea concluir antes de que finalice el mes de marzo.
El impacto del tiempo y la humedad en la obra
Con el paso de las décadas, factores ambientales como la luz solar directa y la humedad persistente han provocado que los pigmentos se decoloren y que el soporte sufra deterioro. En la década de 1980, existió una iniciativa para retirar el mural por completo, pero una fuerte movilización ciudadana consiguió revertir esa decisión y garantizar su permanencia. Este respaldo popular impulsó labores de reparación previas en 1984 y nuevamente en 2002. La tercera y actual intervención, que dio inicio en junio de 2025, involucra a un equipo de alrededor de veinte personas, entre ellas especialistas de la Universidad de las Artes de Tokio. 🧑🎨
Acciones clave del proceso de restauración:- Reparar zonas donde la capa pictórica se ha desprendido o levantado del soporte.
- Sellar y rellenar las grietas que han aparecido en la superficie del mural.
- Ajustar y retocar los colores para recuperar la intención visual original del artista, asegurando que las próximas generaciones puedan apreciar la obra.
La presión de la comunidad demostró ser más efectiva que cualquier producto para eliminar la mancha de olvidar un patrimonio histórico.
El enfoque actual: conservar, no renovar
El grupo de restauradores no busca que el mural parezca recién pintado. Su objetivo principal es estabilizar su condición actual y frenar los efectos del desgaste acumulado. Este método garantiza que se preserve por completo la integridad histórica y artística de la pieza. La intervención respeta escrupulosamente los materiales y las técnicas originales que empleó Inokuma, lo que permite que el mural siga siendo un testimonio físico y emotivo de la era de posguerra japonesa en su ubicación de origen. 🔧
Principios que guían el trabajo:- Consolidar la capa de pintura para evitar nuevos desprendimientos.
- Recuperar la gama cromática que el artista planeó inicialmente.
- Mitigar el deterioro causado por el entorno, sin alterar la pátina del tiempo.
Un legado que perdura
La restauración del mural Jiyu es un claro ejemplo de cómo el valor cultural y el apego comunitario pueden salvaguardar el arte público. Al mantener la obra en su sitio original, no solo se protege un importante activo artístico, sino que también se mantiene viva la memoria colectiva de un periodo crucial para Japón. El compromiso de expertos y ciudadanos asegura que este símbolo de esperanza continúe inspirando a los viajeros que transitan por la estación Ueno. ✨