Open AI admite que duerme con un ojo abierto, uno cerrado y el otro apretado 😰
En una reciente entrevista, un directivo de OpenAI usó una expresión gráfica para describir la situación de la empresa: dormir con un ojo abierto, uno cerrado y el otro apretado. Chris Lehane, director de mercado global, señaló a Bloomberg la presión constante por los recursos. La startup monitorea sus necesidades de computación y la capacidad de sus socios para suministrar los semiconductores clave.
La dependencia de la infraestructura ajena ⚙️
El desarrollo de modelos de IA a gran escala requiere una inversión masiva en hardware especializado, principalmente GPUs. OpenAI, como otras empresas, depende de fabricantes como NVIDIA y de la capacidad de cloud providers como Microsoft Azure. La estrategia no se limita a comprar chips, sino a gestionar una cadena de suministro compleja y asegurar el acceso a clusters computacionales escalables para entrenar modelos futuros.
El sueño reparador de un LLM: contar GPUs en vez de ovejas 😴
Con esta declaración, uno puede imaginar a los ingenieros de OpenAI teniendo pesadillas con camiones de carga que, en lugar de contenedores, transportan cajas vacías. Mientras nosotros nos preocupamos por si el modelo alucina, ellos tienen el insomnio garantizado por si un barco se retrasa en el Pacífico con un cargamento de H100. Es el lado menos glamuroso de la IA: detrás de cada conversación filosófica con un chatbot, hay alguien comprobando nerviosamente los niveles de stock de silicio.