Keynes hoy: Un Dividendo de Productividad Global con IA 🤔
Si John Maynard Keynes analizara nuestra era, vería una paradoja: un crecimiento de la productividad sin precedentes junto a una desigualdad económica persistente. Su respuesta a las crisis cíclicas fue la intervención estatal. Ante el desafío actual de la automatización, su propuesta lógica sería un mecanismo de distribución directa de sus frutos: un Dividendo de Productividad Global financiado con impuestos a la IA.
El mecanismo técnico: medición y redistribución automatizada ⚙️
La propuesta se basa en dos pilares técnicos. Primero, sistemas de IA auditores medirían el aumento de productividad atribuible a la automatización en sectores clave. Segundo, un impuesto global, quizás sobre transacciones de licencias de IA o beneficios extraordinarios por automatización, alimentaría un fondo. Este fondo distribuiría un dividendo periódico, una Renta Básica Universal, a cada ciudadano mediante infraestructuras digitales de identificación y pago, asegurando que el crecimiento beneficie a la base de la pirámide.
De las máquinas de vapor a las máquinas que piensan: el impuesto del sentido común 😏
Keynes ya lidió con el desempleo tecnológico de su época. Ahora, mientras un algoritmo gestiona inversiones y un robot prepara cafés, su espíritu propondría gravar esas mentes digitales. La ironía es clara: usaríamos la inteligencia artificial para calcular cuánto nos quita, y luego le pediría amablemente que firme el cheque de nuestra parte. Sería el primer impuesto que las máquinas pagarían por dejarnos sin trabajo, un giro kafkiano con final feliz, o al menos con nómina.