Inversión militar: necesidad inmediata o salto estratégico permanente 🎯
La escalada de conflictos actuales sirve de justificación para un aumento sin precedentes en el gasto militar tecnológico. Programas de drones, ciberseguridad y sistemas antiaéreos se venden como respuestas urgentes al campo de batalla. Sin embargo, estos desarrollos no son consumibles; una vez creados, se integran en el arsenal permanente, alterando el equilibrio estratégico global a largo plazo más allá de la crisis inicial.
Desarrollo de enjambres de drones y guerra electrónica 🤖
La inversión se concentra en sistemas autónomos y de bajo coste. Los enjambres de drones, con comunicación mesh y algoritmos de toma de decisiones descentralizada, buscan saturar defensas. Paralelamente, se avanza en guerra electrónica: sistemas de supresión (SEAD) para cegar radares y plataformas de ciberataque para desactivar infraestructura crítica. Esta tecnología, probada en conflicto, se refina y escala, creando capacidades ofensivas y defensivas duraderas.
De solución temporal a colección de juguetes eternos 💸
Es el clásico lo alquilo por un fin de semana y al final lo compro aplicado a la geopolítica. Justificamos el dron kamikaze por una trinchera concreta, pero al final la fábrica sigue produciendo y el manual táctico se amplía para usos creativos en tiempos de paz. Dentro de una década, veremos esos mismos sistemas en ejercicios de disuasión, como recordatorios muy caros de que lo que se despliega para una guerra rara vez se guarda después en el desván.