Francia evalúa sus unidades judiciales contra la violencia doméstica tras dos años

Francia evalúa sus unidades judiciales contra la violencia doméstica tras dos años
Han pasado dos años desde que el sistema judicial francés puso en marcha células específicas para abordar la violencia dentro del hogar. Los resultados obtenidos hasta ahora presentan un balance con claroscuros. Por un lado, estas estructuras, ya activas en la mayoría de los juzgados, han conseguido dar mayor visibilidad a estos delitos y estandarizar cómo los diferentes actores judiciales deben trabajar juntos. 👨⚖️
Logros visibles frente a una mejora práctica limitada
Entre los aspectos positivos, se organizan vistas mensuales dedicadas exclusivamente a estos casos y se ha establecido una colaboración más fluida con las organizaciones que asisten a las personas afectadas. No obstante, el progreso tangible en cómo se maneja y se resuelve cada expediente concreto sigue siendo escaso. La justicia avanza, pero el camino está lleno de obstáculos.
Problemas estructurales que persisten:- La implantación de estas unidades no es homogénea en todo el país, generando desigualdades territoriales.
- Existe un déficit crónico de personal asignado y la capacitación de los magistrados es insuficiente.
- La rotación constante de los jueces impide construir relaciones estables y acumular pericia en la materia.
"La justicia aprende a caminar en un terreno minado, donde cada paso en falso tiene un coste humano que las estadísticas registran con frialdad."
La demanda de una reforma más profunda
Frente a estas limitaciones, colectivos de defensa y profesionales del derecho reclaman un cambio de modelo. Piden crear tribunales especializados que puedan gestionar de forma unificada tanto las medidas civiles, como las órdenes de alejamiento, como la parte penal de los casos de violencia de pareja. Sostienen que este enfoque integral respondería mejor a la complejidad de estas situaciones.
Argumentos clave para los tribunales integrales:- Permitirían una visión global de cada caso, evitando que se fragmente la respuesta judicial.
- Facilitarían una coordinación interna más eficiente y rápida.
- Contribuirían a que las víctimas no tengan que enfrentarse a múltiples procesos separados.
Prioridad política sin reflejo en las cifras trágicas
Aunque el combate contra la violencia machista ha escalado en la agenda política francesa, las tasas de feminicidio no descienden. Esta cruda realidad pone en entredicho la efectividad de las medidas implementadas hasta la fecha y subraya la urgencia de transformar con mayor profundidad el entramado judicial. El sistema, aunque en movimiento, aún debe demostrar que puede proteger vidas de manera contundente. ⚖️