Francia debate cómo subir la natalidad y evita otras soluciones complejas

Francia debate cómo subir la natalidad y evita otras soluciones complejas
En Francia, la conversación pública sobre el futuro de su población gira principalmente en torno a fomentar que nazcan más niños. Las autoridades proponen beneficios económicos y respaldo a las familias, pero muchos analistas indican que esto no basta. Se dejan de lado temas espinosos como regular los flujos migratorios o transformar el sistema de jubilaciones a largo plazo. 🇫🇷
La estrategia oficial prioriza los nacimientos
La política actual parte de la base de que una natalidad más elevada solucionará los retos de una sociedad que envejece. Por ello, se despliegan subvenciones, permisos para padres más largos y ventajas en los impuestos. No obstante, este camino necesita años para dar frutos y no resuelve los desajustes actuales en el empleo o cómo mantener las pensiones. El efecto es lento y deja problemas urgentes sin atender.
Principales medidas de apoyo familiar:- Subsidios directos por hijo a cargo.
- Ampliación de la baja por paternidad y maternidad.
- Reducciones fiscales para hogares con más miembros.
“Incentivar los nacimientos es socialmente popular, pero es una solución a muy largo plazo que no afronta la crisis de hoy”, señalan los demógrafos.
Los temas políticamente delicados se postergan
Asuntos como cambiar la edad para retirarse, ajustar los requisitos para inmigrantes que trabajan o subir los tributos para financiar los servicios sociales generan un rechazo intenso. Los diferentes ejecutivos retrasan estas decisiones, lo que, según los especialistas, empeora la situación futura. Es más sencillo hablar de ayudar a las familias, un tema con mayor aceptación en la ciudadanía.
Medidas complejas que se evitan:- Revisar y posiblemente aumentar la edad legal de jubilación.
- Crear criterios de inmigración ligados a las necesidades del mercado laboral.
- Modificar la estructura impositiva para sostener el estado del bienestar.
Un panorama demográfico que se transforma
Mientras el debate se estanca, los expertos observan cómo la estructura por edades de la población se invierte de forma paulatina pero constante. Este proceso, aunque lento, es imparable y en algún momento exigirá tomar decisiones más contundentes y seguramente menos queridas por la opinión pública. La demografía no espera a que la política se ponga de acuerdo. 📉