El sensor de 200MP y el zoom periscópico: ¿edición real o procesado cerrado? 📸
La nueva generación de móviles apuesta por sensores de resolución extrema y óptica periscópica. Para quienes trabajamos con imagen, la clave no está solo en la captura, sino en el flujo posterior. Analizamos si ese potencial de 200MP ofrece un archivo con latitud de edición genuina o si se queda en un JPG procesado. La promesa del zoom óptico real también plantea preguntas sobre su corrección óptica.
Del dato RAW al flujo de trabajo editable 🔍
Un sensor de 200MP genera un volumen de datos que, en teoría, permite ajustes de exposición y color con margen. El reto técnico está en la pipeline de procesado: si el dispositivo permite extraer un archivo lineal con poca compresión, se abre un abanico de posibilidades en revelado. Paralelamente, el teleobjetivo periscópico debe controlar la aberración cromática y la distorsión en su rango focal largo para que la ventaja óptica no se pierda al corregir defectos.
A 200 megapíxeles, hasta la basura se ve nítida 😅
Es un avance notable, aunque uno recuerda cuando 10MP eran más que suficientes para pillar todos los detalles de una escena. Ahora, con 200MP, podremos examinar en tamaño póster cada píxel de esa foto que tomamos sin querer del dedo sobre el objetivo. El zoom periscópico será útil, sobre todo para confirmar que, efectivamente, el vecino del quinto ha vuelto a poner la ropa en la terraza un domingo lluvioso. La fidelidad cromática será clave.