El CUPRA Tavascan esquiva los aranceles chinos con un acuerdo de la UE 🚗
El SUV eléctrico CUPRA Tavascan, diseñado en España pero fabricado en China, se enfrentaba a un escollo comercial importante: los aranceles europeos a los vehículos eléctricos importados, que podían sumar hasta un 30,7%. Este gravamen encarecía notablemente su entrada al mercado. Sin embargo, tras negociaciones del Grupo Volkswagen con la Comisión Europea, se ha logrado una exención. El acuerdo implica compromisos específicos por parte de la marca para evitar los aranceles.
Un futuro con posible producción europea 🇪🇺
El mecanismo acordado no es una liberación total. CUPRA debe garantizar un precio mínimo de importación y cumplir con ciertas cuotas anuales, limitando sus volúmenes para ajustarse a las normas de competencia de la UE. Este sistema reemplaza los gravámenes con compromisos de la marca. A más largo plazo, se estudia que la próxima generación del modelo o su sucesor se fabrique en suelo europeo. Este cambio en la estrategia de producción podría alterar las condiciones logísticas y comerciales del vehículo en el futuro.
Un Tavascan con arancel de compromiso, no de dinero ⚖️
Así que el Tavascan logra entrar sin el arancel económico, pero con un arancel burocrático de primera. La marca puede venderlo, pero tiene que hacer malabares con los precios y contar coches para no pasarse de la cuota. Es como si la UE les dijera: Te dejo pasar la mercancía, pero vas fichado y con un contador en el salpicadero. Al menos planean traer la producción a casa para la próxima, quizás para que el único lío sea el tráfico en la M-30, no los papeles de aduanas.