Un circuito de alta velocidad en Carmona nunca se inaugura

Un circuito de alta velocidad en Carmona nunca se inaugura
En las afueras de Carmona, Sevilla, una estructura de hormigón y asfalto desafía al tiempo. Es el Circuito de Alta Velocidad de Carmona, una instalación creada para probar vehículos que jamás recibió su primer coche oficial. A pesar de que su construcción llegó a un estado muy avanzado, nunca logró homologarse para operar. Permanece como un escenario congelado, un espacio vacío que aguarda una función que nunca ocurrió. 🏁
Una recta descomunal para alcanzar velocidades extremas
El diseño de este circuito es su seña de identidad más potente. Su rasgo principal es una recta de casi cuatro kilómetros, una de las más extensas que se pueden encontrar en Europa. Esta dimensión lo convertía en el lugar ideal para que los fabricantes de automóviles pudieran evaluar la velocidad máxima de sus modelos y probar su resistencia durante periodos prolongados a ritmos muy altos. El trazado completo incluye también curvas de radio amplio y una zona técnica básica, configurando un complejo muy capaz para su objetivo inicial.
Características técnicas clave del circuito:- Recta principal: Aproximadamente 4 kilómetros de longitud, ideal para pruebas de velocidad punta.
- Trazado dinámico: Incorpora curvas rápidas que permiten probar la estabilidad del vehículo.
- Infraestructura base: Zona técnica construida y superficie de asfalto ya terminada.
Un escenario técnicamente preparado, pero condenado al silencio más absoluto.
La financiación se agota y el proyecto se hunde
Las obras se detuvieron cuando el circuito ya tenía el asfalto extendido y las instalaciones esenciales levantadas. El motivo principal fue la falta de fondos para completar los últimos detalles y, sobre todo, para afrontar los elevados costes que supone operar y mantener una instalación de este calibre. A este obstáculo financiero se sumaron trabas administrativas y la incapacidad para definir un modelo de negocio que resultara sostenible. Al no haber una entidad que se hiciera cargo de gestionarlo día a día, fue imposible obtener la homologación necesaria, lo que selló su destino.
Factores que llevaron al abandono:- Insuficiencia de capital para finalizar y operar el circuito.
- Dificultades en la gestión administrativa y legal del proyecto.
- Ausencia de un plan de negocio viable y de un gestor que lo ejecutara.
Un legado de hormigón en la campiña sevillana
Hoy, este circuito fantasma se erige como un monumento a un proyecto ambicioso que no pudo concretarse. Su enorme recta y su trazado completo solo son testigos del viento y el paso del tiempo. Se ha convertido en el lugar perfecto para imaginar una carrera donde el único adversario a batir sea el silencio y la propia desolación del espacio. Su estado actual invita a reflexionar sobre la complejidad de materializar grandes infraestructuras. 🏜️