Una tormenta de nieve histórica paraliza Moscú

Una tormenta de nieve histórica paraliza Moscú
La capital rusa se encuentra bajo los efectos de un temporal invernal de gran intensidad que comenzó el pasado fin de semana. La acumulación de nieve supera los cincuenta centímetros en varios puntos, marcando un récord para la época y generando un caos generalizado en la movilidad urbana. 🌨️
El colapso del transporte en la ciudad
Los equipos municipales trabajan a toda hora para despejar las vías, pero el volumen de nieve caída excede con creces su capacidad habitual para retirarla. El transporte público funciona con graves restricciones y las autoridades instan a los ciudadanos a no salir de casa si no es imprescindible. La nevada, que no ha amainado de forma sustancial desde que empezó, complica enormemente restaurar la normalidad.
Consecuencias inmediatas:- El tráfico está interrumpido en numerosas avenidas y carreteras principales.
- Los servicios de autobuses, metro y tranvía operan con limitaciones severas.
- Muchos vecinos dedican horas a desenterrar sus vehículos de la nieve.
La cantidad de nieve caída supera la capacidad habitual para retirarla, complicando las labores de limpieza.
El caos se extiende a los aeropuertos
El sector aéreo es uno de los más afectados por este fenómeno meteorológico. Los principales aeropuertos de la ciudad, como Sheremétievo, Domodédovo y Vnúkovo, registran cientos de vuelos cancelados y retrasos masivos. Las aerolíneas recomiendan a los pasajeros que verifiquen el estado de sus vuelos antes de acudir a las terminales. La situación climática adversa también afecta a la región central de Rusia. ✈️
Impacto en la aviación:- Cientos de vuelos han sido cancelados y muchos más sufren retrasos considerables.
- Las compañías aéreas piden paciencia a los viajeros afectados.
- El temporal cubre con nieve extensas áreas de la región central rusa.
Una ciudad transformada por la nieve
Mientras las máquinas y los trabajadores combaten la nieve, muchos moscovitas optan por quedarse en sus hogares. El paisaje urbano se ha transformado en una postal invernal de proporciones épicas, donde la actividad habitual se ralentiza. Por fortuna, hasta el momento no se han reportado víctimas a causa de estas condiciones meteorológicas extremas. La prioridad ahora es limpiar la ciudad y recuperar la operatividad poco a poco. ☕