La unión europea obliga a arrancar olivos para controlar el mercado

Publicado el 3/1/2026, 8:39:15 | Autor: 3dpoder

La unión europea obliga a arrancar olivos para controlar el mercado

Un tractor arrancando olivos adultos en un campo soleado, con montones de árboles caídos en primer plano, ilustrando el impacto de las políticas de control de excedentes.

La unión europea obliga a arrancar olivos para controlar el mercado

Para evitar que el precio del aceite de oliva se desplome, la Unión Europea ha implementado un sistema que obliga a los agricultores a reducir su capacidad para producir. Este mecanismo, que incluye arrancar árboles y establecer techos de cosecha, genera una fuerte controversia por sus efectos sociales y económicos en las zonas rurales. 🌍

El funcionamiento de las medidas de intervención

Estas normas se enmarcan en la Política Agrícola Común (PAC). Su objetivo principal es equilibrar la oferta y la demanda. Cuando se detecta un riesgo de excedente, se activan herramientas como pagar primas a quienes retiren olivares o se imponen límites estrictos sobre cuánto se puede producir por hectárea. Aunque los productores reciben una compensación, muchos sostienen que este pago no refleja el valor futuro del árbol ni repara el daño al patrimonio paisajístico y cultural.

Principales instrumentos de control:
  • Primas por arrancar: Incentivos económicos para eliminar olivares, especialmente los menos productivos.
  • Límites de producción: Se establecen cupos máximos de aceituna que se puede cosechar por superficie cultivada.
  • Compensaciones: Pagos directos a los agricultores que aceptan reducir su capacidad productiva.
Parece que para estabilizar el mercado primero hay que desestabilizar el campo. Una ironía que no hace gracia a quienes ven cómo su medio de vida, literalmente, se arranca de cuajo.

Efectos en el empleo y la economía local

El cultivo del olivo es intensivo en mano de obra. Al reducir el número de árboles y limitar la cosecha, se requiere menos gente para trabajar, afectando directamente a comarcas donde esta actividad es el principal sustento. La pérdida de empleo no se limita al campo, sino que se extiende a las almazaras, el transporte y toda la industria auxiliar vinculada al sector.

Consecuencias documentadas:
  • Destrucción de empleo: El sector estima que se pierden unos 15.000 puestos de trabajo en zonas rurales cada año.
  • Impacto económico amplio: El coste anual para la economía se calcula entre 800 y 1.200 millones de euros.
  • Efecto en cadena: La merma afecta a toda la cadena de valor, desde quien cultiva hasta quien exporta el aceite envasado.

Un equilibrio con un alto coste social

Mientras la UE busca evitar una crisis de precios con estas medidas, el debate se centra en si el coste social y territorial es demasiado alto. Se cuestiona la sostenibilidad a largo plazo de un sistema que, para proteger el mercado, puede estar acelerando el despoblamiento rural y erosionando un paisaje y un tejido productivo centenarios. El desafío está en encontrar fórmulas que no sacrifiquen el futuro de las comunidades por la estabilidad de los precios. ⚖️

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