El traspaso de Rodalies plantea retos de coordinación con la red estatal

El traspaso de Rodalies plantea retos de coordinación con la red estatal
El proceso para transferir la gestión de los trenes de cercanías catalanes a la Generalitat sigue su curso, pero abre un debate crucial: cómo organizar la operativa con la red ferroviaria estatal que administran Renfe y Adif. La red de Rodalies no funciona de forma aislada, lo que convierte esta transición en un puzzle operativo de alta complejidad. 🚆
Una red entrelazada que no se puede partir
Los convoyes de Rodalies comparten estaciones, vías y sistemas con los trenes de AVE, Media Distancia y mercancías. Esta interdependencia técnica obliga a crear protocolos comunes entre un gestor autonómico y otro estatal. Si no se definen bien los mecanismos de colaboración, se puede afectar a la puntualidad y la seguridad de toda la red ferroviaria en la zona.
Puntos de fricción operativa inmediatos:- Gestionar el tráfico en tiempo real sobre las mismas vías con dos administradores distintos.
- Programar las circulaciones y el mantenimiento de infraestructuras sin generar conflictos.
- Resolver incidencias con una cadena de mando y comunicación clara y única.
El reto es similar a que dos directores dirijan la misma orquesta: la partitura (los acuerdos) debe estar perfectamente escrita para que el resultado sea armónico.
Acuerdos imprescindibles para evitar el colapso
Los expertos subrayan varios frentes donde se necesitan acuerdos claros y detallados. La coordinación no es un deseo, sino una necesidad operativa para que el sistema funcione. 🛤️
Áreas críticas que requieren coordinación:- Asignar franjas horarias en vías compartidas, sobre todo en nudos complejos como Barcelona-Sants, donde confluyen todos los servicios.
- Establecer un mando unificado para gestionar emergencias e incidencias, definiendo quién decide y cómo se comunican las órdenes.
- Crear un marco para financiar y priorizar las inversiones en infraestructuras comunes, evitando que se paralicen mejoras necesarias para ambas redes.
El futuro de la movilidad depende de la colaboración
La transferencia de competencias supone un cambio de gestión, pero la realidad física de las vías no cambia. El éxito dependerá de la capacidad para generar confianza y diseñar sistemas que permitan a dos entidades diferentes operar una infraestructura única de forma segura y eficiente. La alternativa, la descoordinación, tendría un coste directo en la fluidez del transporte de miles de usuarios. 🤝