El Pataricu: el cíclope costero de Gozón

El Pataricu: el cíclope costero de Gozón
Entre las rocas escarpadas de la costa de Gozón, en Asturias, se esconde una criatura de la mitología regional: el Pataricu. Este ser se caracteriza por su gran tamaño y su único ojo, un rasgo que lo emparenta con los cíclopes de otras tradiciones 🧿.
Un guardián voraz en los acantilados
El gigante hace su morada en las cuevas y fisuras de los riscos, desde donde observa el mar Cantábrico. Las comunidades que viven cerca del mar forjaron esta leyenda para dar sentido a los riesgos de la navegación y a los hundimientos de barcos.
Características principales del ser:- Se describe como un gigante con un solo ojo, similar a Polifemo.
- Habita en las cuevas y grietas de los acantilados de Gozón.
- Su figura representa una advertencia sobre los peligros del mar.
La historia del Pataricu se transmite oralmente y sirve para que los marineros respeten la fuerza del mar.
El olfato, su arma de caza
Este cíclope no solo confía en su vista. Posee un olfato extremadamente agudo que le permite localizar a sus presas. Detecta a los náufragos desde lejos, incluso con mala visibilidad, guiándose por el olor para encontrar alimento 🎣.
Formas en que opera:- Usa su sentido del olfato para cazar, no solo la vista.
- Puede percibir a las víctimas entre la bruma o de noche.
- Se alimenta de marineros que naufragan cerca de su territorio.
La función de la leyenda
El relato del Pataricu funciona como una lección práctica. Advierte a los navegantes para que eviten los acantilados peligrosos y teman a la fuerza del océano. Une el folclore con la experiencia real de quienes dependen del mar. Algunos incluso usan el mito para explicar por qué no aparecen restos de ciertos naufragios, una idea que simplifica el trabajo de investigar estos sucesos 🌊.