El IVAM y la piel fantasma que nunca se construyó

El IVAM y la piel fantasma que nunca se construyó
El Instituto Valenciano de Arte Moderno proyectó una metamorfosis arquitectónica de gran alcance. Los prestigiosos arquitectos Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa, del estudio SANAA, fueron los encargados de idear una propuesta que pretendía alterar por completo la percepción del museo en su entorno urbano. 🏛️
Una envoltura ligera para un volumen sólido
El concepto central del diseño consistía en envolver la estructura existente del IVAM, obra de Emilio Giménez y Julio Sanz, con una segunda piel. Esta no era un muro convencional, sino una extensa malla de aluminio expandido, un material translúcido y ligero que actuaría como un filtro para la luz natural. La intervención buscaba difuminar los límites físicos del edificio y unificar su apariencia exterior, creando un diálogo entre lo nuevo y lo preexistente. Además, el plan incluía crear un jardín en altura para mejorar la conexión con las calles aledañas, especialmente con la calle Guillem de Castro.
Características clave del proyecto de SANAA:- Envolver el edificio con una malla metálica que filtra y tamiza la luz solar.
- Generar un contraste visual entre la levedad de la nueva piel y la solidez del hormigón original.
- Ampliar los espacios para exponer obras y optimizar la accesibilidad del público.
La piel fantasma del IVAM se documenta solo en planos y maquetas, un proyecto arquitectónico que nunca llegó a materializarse.
De la expectación a la cancelación
La propuesta generó una gran expectación en el ámbito cultural y arquitectónico. Sin embargo, tras un proceso de evaluación prolongado, la Generalitat Valenciana decidió no seguir adelante con la obra. Los argumentos para paralizar el proyecto se centraron en el elevado coste económico que suponía y en las complejidades técnicas inherentes a construir y mantener una estructura de malla de tales dimensiones. Esta decisión dejó al museo en su estado original, sin la transformación visual y espacial que se había planteado.
Consecuencias de no ejecutar la ampliación:- El IVAM mantiene su arquitectura inicial sin los cambios previstos.
- La intervención queda como un referente de proyectos no construidos en la ciudad.
- Se archivan todos los estudios, planos y modelos físicos de la propuesta.
Un legado inmaterial en la memoria urbana
Hoy, el perfil del IVAM permanece inalterado. No obstante, la idea de esa segunda piel fantasma persiste como una capa de posibilidades arquitectónicas que nunca se materializó. Cada vez que la luz incide directamente sobre sus fachadas, es inevitable para algunos evocar cómo habría sido esa misma luz, pero suavizada y transformada al atravesar la malla de aluminio que solo existe en los archivos. Este episodio subraya cómo ciertas visiones arquitectónicas, pese a no edificarse, dejan una huella conceptual en la historia de un lugar. 🤔