El Hubble sobrevive a los transbordadores y plantea un problema de desorbitar

El Hubble sobrevive a los transbordadores y plantea un problema de desorbitar
La NASA se topa con un desafío logístico inesperado por la extraordinaria longevidad del telescopio espacial Hubble. Lanzado en 1990, su diseño dependía del programa de transbordadores para mantenerlo y, al final, retirarlo de órbita de manera controlada. Sin embargo, ese programa terminó en 2011, dejando al observatorio sin su plan de retiro original, un giro del destino que nadie anticipó. 🛰️
El riesgo latente de una reentrada atmosférica
El núcleo del problema es que el Hubble no se construyó para desintegrarse por completo si se deja que su órbita decaiga de forma natural. Componentes masivos, como sus espejos primarios y estructuras de titanio, podrían resistir el calor intenso y alcanzar la superficie terrestre. Esto representa un riesgo calculado pero real de que los escombros se dispersen en un área amplia y potencialmente causen daños.
Factores clave del riesgo:- El telescopio carece de un sistema de propulsión dedicado para guiar una reentrada segura.
- Su órbita decae lentamente, pero el momento final es inevitable sin intervención.
- La probabilidad estadística de causar víctimas es baja, pero la NASA tiene el mandato de mitigar cualquier peligro.
El mayor éxito del Hubble, su duración operativa, se convirtió en su propia pesadilla logística.
Explorando caminos para un final controlado
Actualmente, los ingenieros analizan diferentes escenarios técnicos para resolver este dilema. La prioridad es planificar con antelación y evitar un final peligroso, mientras el telescopio sigue produciendo ciencia valiosa.
Opciones que evalúa la NASA:- Acoplar un módulo de propulsión robótico al telescopio que, activado remotamente, lo dirija hacia una reentrada controlada sobre un océano deshabitado.
- Lanzar una misión tripulada (usando naves como la Crew Dragon) o completamente robótica para instalar dicho sistema, una opción más compleja y costosa.
- Evaluar tecnologías emergentes de servicio en órbita que podrían extender su vida útil aún más antes de tomar la decisión final.
Un legado que exige planificar su conclusión
La situación subraya la importancia de diseñar el fin de la vida útil desde el inicio para las misiones espaciales. Mientras el Hubble