El castillo de Coca y la leyenda del noble sin cabeza

El castillo de Coca y la leyenda del noble sin cabeza
En la provincia de Segovia se alza el castillo de Coca, una fortaleza de ladrillo que data del siglo XV y que representa un ejemplo excepcional de arquitectura militar mudéjar. Este monumento histórico, que perteneció a la Casa de Alba, no solo es relevante por su construcción, sino también por una inquietante leyenda que perdura entre sus muros. Se dice que aquí habitó un noble cuya traición lo condenó a una muerte sin descanso 👻.
La traición de Fernán Íñiguez de Coca
Fernán Íñiguez de Coca fue un personaje histórico del siglo XV, señor de la villa de Coca. Su fama de cruel y su deslealtad hacia la corona, que algunos relatos vinculan con el rey Juan II de Castilla, condujeron a que lo arrestaran y lo condenaran a morir. La sentencia se cumplió decapitándolo, un castigo ejemplar para la época. Este hecho real es el núcleo sobre el que se construye la narración fantasmagórica que hoy asociamos al castillo.
Datos clave del personaje:- Señor de la villa de Coca en el siglo XV.
- Acusado de traición y deslealtad a la corona castellana.
- Ejecutado mediante decapitación por orden real.
La leyenda sugiere que su alma busca redención o quizá vengarse por la justicia que considera injusta.
La presencia que no descansa
La tradición oral afirma que el alma en pena de Fernán Íñiguez no encontró paz tras su muerte. Su presencia se manifiesta en los pasillos y torres del castillo, sobre todo cuando hay tormenta. Algunos testigos dicen percibir una figura decapitada que deambula, mientras otros hablan de ruidos inexplicables o de una sensación de frío intenso que invade las estancias.
Manifestaciones del fantasma:- Se aparece como una figura sin cabeza que deambula por el castillo.
- Su presencia se intensifica durante las noches de tormenta.
- Se asocia con ruidos extraños y bajadas bruscas de temperatura.
Una advertencia para los visitantes
Quienes visitan el castillo en una noche cerrada juran que es mejor no quedarse a solas en la torre del homenaje. Dicen que el viento no silba, sino que susurra un nombre, completando una atmósfera que fusiona la imponente historia del lugar con un relato de terror que desafía al tiempo. La leyenda del noble traidor sigue siendo una parte inseparable de la identidad de esta fortaleza mudéjar 🏰.