Chris Pratt opina sobre la inteligencia artificial en el cine

Chris Pratt opina sobre la inteligencia artificial en el cine
El actor Chris Pratt, famoso por interpretar a Star-Lord en Guardianes de la Galaxia, ha compartido su perspectiva sobre cómo la inteligencia artificial está transformando la industria del cine. Durante una reciente entrevista, expresó una visión cautelosa, reconociendo el potencial de la tecnología pero también sus riesgos inherentes. 🎬
Una postura equilibrada frente a la tecnología
Pratt no rechaza la IA por completo. Señala que puede ofrecer herramientas útiles para diversos procesos creativos. Sin embargo, su principal preocupación radica en los dilemas éticos que surgen, especialmente en lo que respecta a la creatividad humana y quién posee los derechos sobre el contenido generado. Este equilibrio entre innovación y principios es central en su discurso.
Preocupaciones clave que plantea Pratt:- El riesgo de que la IA limite la autenticidad y la espontaneidad en el arte de hacer películas.
- Los problemas legales y morales alrededor de la propiedad intelectual cuando se usan algoritmos.
- La posibilidad de que se priorice la eficiencia tecnológica sobre la expresión artística genuina.
Si renuncias a la libertad a favor de la seguridad, no tendrás ninguna.
El debate en Hollywood sobre el futuro de actuar
El comentario de Pratt se inserta en una conversación más amplia que ocurre en Hollywood. Muchos profesionales del sector observan con atención cómo la IA puede afectar los puestos de trabajo y la esencia misma de la profesión. La tecnología ya permite generar rostros, voces y actuaciones sintéticas, lo que crea un panorama de incertidumbre para actores y técnicos.
Áreas donde la IA ya impacta:- Creación de caras digitales para personajes o para rejuvenecer/reemplazar actores.
- Síntesis de voz y diálogos, lo que podría cambiar cómo se graban y editan las películas.
- Automatización de tareas en postproducción, desde corrección de color hasta composición de efectos visuales.
La ironía del presente cinematográfico
Pratt destaca una paradoja interesante en la industria actual. Mientras se debate el poder de las máquinas, los grandes estudios prefieren, por ahora, pagar a un actor humano para que interprete diálogos profundos sobre la propia tecnología. Esta decisión subraya el valor que aún se le otorga a la experiencia humana y emocional en la narrativa, incluso cuando el tema es la automatización. Parece que la reflexión