Las XReal Xbx A01+ llegan como una propuesta accesible dentro del catálogo de gafas AR. Prometen una pantalla virtual de 147 pulgadas que se despliega ante tus ojos, pensada para profesionales que necesitan un monitor extra en aeropuertos, trenes u oficinas ajenas. Su conexión USB-C simplifica el uso con dispositivos compatibles, y su peso reducido las convierte en un accesorio discreto. Pero antes de lanzarte a comprarlas, conviene entender qué ofrecen y qué se quedan en el tintero.
Modos de visualización y limitaciones técnicas para el día a día 🖥️
El sistema proyecta una pantalla flotante que sigue tu cabeza, sin anclaje espacial ni seguimiento posicional. Esto significa que la imagen permanece fija en el campo de visión, pero no se asienta en el espacio físico. Para revisar un documento, un correo o un boceto digital, la experiencia es funcional y nítida. Sin embargo, cualquier tarea que requiera precisión milimétrica, como edición de retoque fino o modelado 3D, se vuelve incómoda: cada giro de cuello desplaza la imagen y obliga a reajustar la mirada. La ausencia de seguimiento ambiental limita su uso a sesiones cortas y estáticas.
El gimnasio cervical que nadie pidió 💪
Si tu cuello ya sufre con la postura frente al portátil, estas gafas no van a ayudarte. Cada vez que gires la cabeza para mirar un segundo monitor imaginario, la pantalla se pega a tu cara como un chicle. Eso sí, ganarás músculo en el trapecio mientras intentas mantener la imagen centrada. Para leer un PDF, van de lujo; para dibujar con precisión, mejor un papel y un boli. Son el compañero ideal para el que quiere aparentar ser un cyborg sin renunciar a su fisioterapeuta de confianza.