Un joven de 21 años, vecino de Martorell, ha fallecido en el hospital tras ser embestido por una vaquilla durante los correbous de Tírig, en Castelló. El impacto le causó una grave lesión craneal que lo mantuvo en la UCI varios días. El suceso, ocurrido cuando cruzaba entre las barreras de seguridad, reabre el debate sobre la peligrosidad de estos festejos populares. La tradición, otra vez, se cobra una vida. 💔
La tecnología de seguridad en festejos: sensores y vallado inteligente 🛡️
Los sistemas actuales de protección en eventos taurinos populares dependen de barreras físicas que, como se ha visto, no son infalibles. Existen desarrollos técnicos que podrían mitigar riesgos: vallados con sensores de presión que activan alarmas, drones de vigilancia con visión térmica para rastrear al animal, y aplicaciones móviles que geolocalizan a los asistentes. Estos dispositivos, ya probados en otras comunidades, ofrecen datos en tiempo real a los organizadores. Su implantación, sin embargo, requiere inversión y voluntad política. La cuestión es si la tradición admite protocolos más estrictos o si seguiremos lamentando víctimas.
Correbous 2.0: ahora con aviso de colisión por Bluetooth 📡
Si el joven hubiera llevado un smartwatch con radar de vaquillas, quizá su móvil le habría avisado: A 3 metros, asta en dirección noroeste, salta la valla. Lástima que la naturaleza no se actualiza con parches de seguridad. Mientras tanto, los más previsores ya piden un modo avión para los cuernos o un antivirus contra la mala suerte. Porque, seamos sinceros, en el siglo del coche autónomo, lo más avanzado que tenemos para esquivar a un bicho de 200 kilos sigue siendo correr más rápido que el vecino.