Publicado el 20/08/2026 | Autor: 3dpoder

Souvenirs from Beijing y Tokyo: exclusivas que exigen viaje a Japón

Oink Games amplía su colección Souvenirs from Venice con dos nuevas entregas: Souvenirs from Beijing y Souvenirs from Tokyo. Ambos títulos mantienen la mecánica de reunir tres pares de recuerdos antes que los rivales, pero cambian ambientación y objetos: patos laqueados en Pekín, kimonos en Tokio. La particularidad: solo se venderán en la tienda oficial de Tokio desde el 22 de agosto de 2026. No habrá distribución mundial, así que la única vía de acceso es un billete de avión.

traditional wooden travel trunk open on an airport departure counter, three pairs of lacquered duck figurines and silk kimonos being sorted into separate compartments while boarding pass and passport lay beside them, process of packing souvenirs before an international flight, cinematic product photography, warm ambient lighting contrasting with cool airport terminal tones, weathered leather straps and brass buckles visible, photorealistic detail on fabric textures and painted lacquer surfaces, shallow depth of field emphasizing the packing action, ultra-sharp focus on the hands arranging the items, travel-themed still life composition

Mecánica idéntica, arte renovado: la fórmula de Oink para sus exclusivas 🎨

Técnicamente, ambos juegos reutilizan el sistema de draft y memoria de Souvenirs from Venice con ajustes mínimos en los componentes. Las ilustraciones se rediseñan para reflejar cada ciudad: en Beijing destacan los patos laqueados y linternas rojas; en Tokyo, kimonos, templos y caligrafía. Las cajas mantienen el formato compacto de la serie, ideales para viajar. La producción es limitada y no se anuncian reimpresiones. Para los coleccionistas, esto convierte cada copia en objeto de deseo logístico, no solo lúdico. La decisión de Oink Games apunta a su mercado local, dejando fuera a compradores internacionales.

Coleccionismo extremo: el souvenir que solo consigues si te pierdes en Tokio ✈️

Así que ya lo sabes: si quieres el pato laqueado de Pekín sin salir de tu casa, estás perdido. Literalmente, porque tendrás que perderte por las calles de Tokio para encontrarlo. Eso sí, mientras buscas la tienda de Oink, puedes consolarte comprando un kimono real, que al menos no requiere pasar por aduana. Y si alguien te pregunta por qué viajaste 12 horas solo para un juego de cartas, responde con dignidad: es para completar la colección. O para que el pato no se sienta solo en la estantería.