Smart prepara el lanzamiento de su nuevo modelo eléctrico, el #2, previsto para octubre, con una campaña visual que ya decora muros de Shanghái, Buenos Aires y París. Los murales no solo muestran el diseño compacto del coche, sino que destacan su autonomía de 300 kilómetros y una carga rápida de 20 minutos. La acción busca conectar con el público urbano antes de su debut oficial en el Salón de París, donde la marca quiere recuperar su esencia original de vehículo pequeño y ágil para la ciudad.
Batería de 20 minutos y enfoque 100% urbano 🚗
El Smart #2 monta una batería que admite una potencia de carga de hasta 150 kW, lo que permite pasar del 10% al 80% en unos veinte minutos. Con una autonomía real de 300 km bajo ciclo WLTP, el coche se posiciona como una opción práctica para desplazamientos diarios y trayectos cortos. Su plataforma, derivada de la arquitectura SEA de Geely, ofrece un radio de giro reducido y una longitud de menos de 4 metros, pensada para facilitar el aparcamiento y la movilidad en calles estrechas. El interior prioriza la sencillez con una pantalla central que integra la navegación y el control del vehículo, sin grandes alardes tecnológicos pero con lo necesario para el día a día.
Murales que pintan, pero no cargan el coche 🎨
Smart ha gastado más en brochas y pintura que en probar si los conductores urbanos saben esperar 20 minutos mirando un mural mientras el coche carga. La idea es bonita: arte en las paredes para vender un utilitario. Pero nadie ha explicado si esos muros también esconden enchufes, porque si no, la escena será la de siempre: un conductor mirando el móvil junto a un poste de carga, con el mural de fondo y sin batería suficiente para llegar al siguiente. Al menos, los graffitis distraerán mientras se espera la próxima estación.