Selle Italia ha presentado el SLR XC, un sillín diseñado para el cross country que utiliza impresión 3D en su superficie para mejorar la amortiguación y reducir peso. La fabricación aditiva se aplica ahora a un componente sometido a estrés mecánico extremo, validando su uso en productos técnicos de serie. La pieza mantiene la rigidez estructural necesaria para la competición.
Fabricación aditiva: precisión milimétrica para soportar la carga 🛠️
La tecnología empleada permite crear una estructura reticular en la zona de contacto que se deforma de forma controlada ante impactos, disipando energía sin añadir material. El resultado es un producto que pesa menos que las versiones tradicionales pero que responde igual ante las fuerzas laterales y verticales propias del pedaleo agresivo. El proceso de impresión 3D se integra en una línea de producción estándar, lo que reduce los tiempos de desarrollo y permite ajustar la densidad del acolchado según la zona. Esto no es un prototipo de laboratorio: es un componente que se venderá en tiendas.
Tu trasero agradecerá la revolución (si sobrevive al primer salto) 🚵
Por fin la tecnología de impresión 3D llega donde más duele: al contacto entre el ciclista y el cuadro. Ya no tendrás excusa para justificar esas horas de entrenamiento que terminan con el trasero entumecido. Eso sí, el SLR XC no hace milagros: si aterrizas mal tras un drop, la estructura reticular hará su trabajo, pero tu dignidad seguirá en el suelo. La amortiguación inteligente no evita el golpe de realidad.