El Ayuntamiento de Barcelona ha licitado obras por valor de 462.000 euros para reparar la antigua estación de Sant Andreu Comtal, cerrada desde 2022. El edificio sufre goteras, falta de luz y riesgo de derrumbes. Los trabajos, que durarán unos nueve meses, buscan estabilizar la estructura y habilitar un espacio seguro para guardar los gigantes del barrio, aunque no se permitirán visitas. Se prioriza frenar el deterioro del inmueble histórico, dejando para más adelante cualquier uso cultural definitivo.
Intervención estructural: saneamiento, iluminación y refuerzo para un almacén patrimonial 🏗️
El proyecto técnico contempla la reparación integral de la cubierta para eliminar filtraciones, la sustitución del sistema eléctrico completo y el apuntalamiento de muros y forjados que presentan riesgo de colapso. También se instalará un sistema de ventilación pasiva para controlar la humedad ambiental, condición necesaria para preservar los gigantes y demás elementos festivos. La actuación se limita a un uso de almacén protegido: sin acceso público, sin actividades ni recorridos. Los pliegos especifican que el objetivo es evitar la ruina total del edificio modernista, datado de principios del siglo XX, y garantizar su conservación estructural básica mientras se decide su futuro.
Nueve meses de obras para que los gigantes vivan en un búnker sin taquillas ni visitas 🔒
Los gigantes del barrio tendrán una suite de lujo: techos sin goteras, luz estable y paredes que no se caen. Todo un palacio, si no fuera porque nadie podrá verlos. Nueve meses de obras y 462.000 euros para que las figuras festivas duerman a oscuras en un almacén de seguridad. Mientras, los vecinos podrán admirar desde la calle la fachada arreglada, imaginando que dentro hay una fiesta mayor que no se puede visitar. Eso sí, si alguien esperaba un centro cultural, que siga esperando. La ruina se frena, pero la inauguración, como los gigantes, queda encerrada.